Inquietante es la necesidad de verdad, salvo algunos casos contados con los dedos de las manos. Es una innegable realidad que todos queramos ser participes de la realidad más creible, más conveniente. Tristemente, por causa de seguir ciegamente a la mayoría y llegar a dudar, incluso, de nuestro propio criterio, nuestro mundo, más bien, nuestro género, se ha estancado en un agujero oscuro y profundo del que nadie tiene intenciones de salir, pero todos se pelean por llenar.
Ocurre que, siendo consecuente con mi discurso anterior, no siempre lo verdadero es real, me explico. Existe una cita histórica que dice lo siguiente:"la historia es escrita por los vencedores", y es cierto. O es posible acaso conocer la historia a través de lo que digan los perdedores de la historia. Me parece inocente pensar que, por ejemplo, los indigenas primitivos de norte américa revelen, y sea tomado como verdad absoluta, las miles y una vejaciones por las que pasaron, por todos aquellos abusos y malos tratos, etc.
Entonces, no podemos tachar como verdad, en todo nivel de cosas, a aquello de lo cual conocemos una parte, muy maquillada y arreglada a conveniencia para deleite de masas deseosas de triunfales hazañas y reconocimiento gratuito.